dilluns, 17 d’octubre del 2016

Els nostres subrrallats: EL cocodrilo: Fiódor Dostoievski



 Els Nostres subrrallats:  Fiódor Dostoievski

Podeu baixar el llibre del següent enllaç:

https://mrpoecrafthyde.files.wordpress.com/2016/07/dostoievski-fiodor-el-cocodrilo.pdf

El cocodrilo

"En aquel preciso momento un terrible alarido, que podría calificarse hasta de sobrenatural, resonó en la sala. No sabiendo qué pensar, me quedé alelado, sin moverme de mi sitio; luego, oyendo gritar también a Elena Ivanovna, me volví a


toda prisa. ¿Y qué diréis que vi?


Pues vi, ¡oh Dios mío!, al infortunado Iván Matvieyich, a quien el cocodrilo había cogido por la mitad del cuerpo con sus terribles quijadas, y, levantándolo en el aire, lo zarandeaba horizontalmente en el espacio, sin dejar ver de su cuerpo otra


cosa que las piernas que desesperadamente sacudía. En un instante desapareció del todo mi pobre amigo y pariente. Pero, como yo permaneciera inmóvil, pude observar todos los pormenores del accidente con apasionada atención, con la más viva curiosidad que jamás sintiera, de suerte que os lo puedo referir punto por punto.


"¡Qué rabia pensé si me hubiese yo encontrado en el pellejo de Iván Matvieyich!"


Pero volvamos a lo ocurrido. Poniendo en acción sus terribles quijadas, el cocodrilo empezó por tirar de los pies del pobre Iván Matvieyich, y luego, soltándolo un poco, porque mi sabio amigo pugnaba por escapar y se agarraba a la bañera, se lo engulló hasta la cintura. Luego, soltándolo otro poco, continuó engulléndoselo de varias sentadas, poco a poco, de suerte que Iván Matvieyich fue desapareciendo lentamente de nuestra vista.


 Por último, de un bocado definitivo se tragó el animal a mi sabio amigo todo entero y de modo que se podía ver cómo se lo iba metiendo en el cuerpo.


Iba yo a lanzar también un grito, cuando, por un pérfido juego de la suerte, el cocodrilo, molesto sin duda por la inusitada enormidad de aquel bolo alimenticio, hizo otro esfuerzo, y, al abrir por vez postrera sus formidables fauces pudimos ver de nuevo el apurado rostro de mi pariente, cuyos anteojos rodaron al fondo de la tina. Hubiérase dicho que aquella cabeza humana sólo apareció de nuevo para lanzar una suprema mirada sobre las cosas de este mundo y dar un último adiós a todas las alegríasde esta vida.


Mas ni siquiera tuvo tiempo de realizar ese designio. El cocodrilo, que había recobrado bríos, hizo otro esfuerzo y se engulló definitivamente la cabeza. Aquella reaparición y desaparición de una cabeza humana dotada aún de vida, resultaba un espectáculo espantoso; pero, al mismo tiempo, quizá por la rapidez de aquel escamoteo y por la caída de los lentes no dejaba de tener sus ribetes de ridículo, por lo cual no me fue posible contener la risa.................."

Sinopsis: 

El cocodrilo :El cocodrilo es un cuento en el que nos encontramos una situación inverosímil y cómicamente grotesca: el funcionario Iván Matvéich, en una visita al Pasaje, (famosa galería de San Petersburgo), es engullido por un enorme cocodrilo. A partir de ese momento la historia cobra tintes esperpénticos y delirantes. El funcionario se queda a vivir en el interior del reptil. Su esposa no se toma muy bien el asunto y piensa en pedir el divorcio. El dueño del animal decide que la situación le valdrá para generar mayores ingresos. Su amigo (y narrador) Semión Semiónych nos dará cuenta a lo largo de la estrambótica narración de los avatares de este extraño episodio de un funcionario engullido por un cocodrilo. Le recrimina: ‘¿Pero quién le ha mandado meterse dentro de un cocodrilo?’ Aunque, el protagonista, lejos de sentirse asustado por su anómala situación, intentará sacar partido de ella. Su avaricia y ceguera le harán vislumbrar las ventajas de vivir en el interior de un cocodrilo llegando a afirmar: ‘Si no llego a ser un Sócrates, seré un Diógenes’...